Delito de lesiones imprudentes

Antonio Estella Aroza

Las lesiones imprudentes representan un aspecto crucial dentro del marco legal español. Este tipo de delito, se da donde el daño a una persona no proviene de una acción intencionada o maliciosa, sino de una negligencia o falta de cuidado adecuado.

No obstante, hay que entender que el delito de lesiones imprudentes es un delito jurídicamente complejo. Esto es así ya que la penalidad y punibilidad es muy variada, debido a que entran en juego múltiples factores, agravantes y atenuantes.

Sería conveniente contar con la ayuda de un abogado penalista si nos enfrentamos a un delito probable de lesiones imprudentes.

ASPECTOS CLAVE:

  • Las penas por el delito de lesiones dependen de la gravedad de la imprudencia cometida y el daño causado a terceros.
  • Pueden conllevar penas de prisión, multas, inhabilitaciones profesionales, privaciones del carnet de conducir o la prohibición de tener o portar armas.
  • Los casos de imprudencia leve, no suelen estar penados y suelen resolverse en el ámbito de la responsabilidad civil.

¿Qué es el delito de lesiones imprudentes?

El delito de lesiones imprudentes ocurre cuando una persona causa daño a la integridad física o salud mental de otra sin tener la intención de hacerlo.

Según el Código Penal español, este tipo de lesiones se clasifican en función de su gravedad y las circunstancias en que se producen, distinguiendo entre:

  • Imprudencias graves
  • Imprudencias menos graves
  • Imprudencias leves

Imprudencias graves

Las imprudencias graves son acciones u omisiones que, por negligencia, crean un riesgo elevado de daño para otros. Para que sea considerada grave, la imprudencia debe resultar en lesiones serias o incluso la muerte.

Se caracterizan por una falta de cuidado significativa que sobrepasa un simple descuido. En estos casos, el responsable actúa con tal negligencia que se puede considerar que debería haber sido consciente del riesgo que sus acciones representaban para los demás.

Estas acciones son penalizadas con mayor severidad debido a la magnitud del riesgo creado y el daño resultante.

Por ejemplo: 

Un conductor que, bajo los efectos del alcohol, excede en gran medida el límite de velocidad en una zona residencial y causa un accidente que resulta en lesiones graves para los pasajeros de otro vehículo. La acción, que combina la conducción temeraria con el estado de ebriedad, es un claro ejemplo de imprudencia grave.

Imprudencias menos graves

Son acciones que, sin llegar a ser tan severas como las imprudencias graves, aún representan un descuido o falta de atención que puede causar daño a otros, pero el riesgo creado no es tan alto.

En el caso de las imprudencias menos graves, aunque existe una negligencia, esta no es tan pronunciada como en las imprudencias graves. Se trata de situaciones donde hay un descuido que podría haberse evitado con un mayor cuidado o atención, pero no existe una total desconsideración por la seguridad ajena. Estas imprudencias llevan a lesiones menos severas y son penalizadas con sanciones más leves.

Por ejemplo:

Un peatón que cruza imprudentemente la calle por fuera del paso de peatones sin prestar atención al tráfico, causando que un vehículo frene bruscamente y provoque un choque por alcance con otro coche, resultando en lesiones leves para los involucrados. Aquí, la falta de precaución del peatón constituye una imprudencia menos grave.

Imprudencias leves

Acciones negligentes que implican un descuido mínimo y que tienen un potencial limitado para causar daño a otros. Normalmente, resultan en consecuencias menores o sin lesiones.

Las imprudencias leves se refieren a situaciones donde hay una negligencia leve por parte del individuo, la cual no se esperaría que resultara en un daño elevado. Por lo general, estas acciones no son penalizadas de manera severa, enfocándose más en la reparación del daño o en sanciones menores.

Por ejemplo:

Un ciclista que, al pasar cerca de un peatón, no guarda la distancia adecuada y provoca que el peatón tropiece, sufriendo rasguños leves. Aunque el ciclista ha sido negligente al no mantener una distancia segura, la acción se consideraría una imprudencia leve, dado el limitado potencial de daño.

¿En qué casos son un delito las lesiones imprudentes? / ¿Cuándo conlleva una pena el delito de lesiones imprudentes?

No toda conducta imprudente será castigada. En el caso de las lesiones imprudentes, sólo se castigarán aquellos delitos que se recojan de forma expresa en el código penal y provoquen una lesión en un tercero.

Lesiones por imprudencia grave

Cuando las lesiones son resultado de una imprudencia grave, se sancionarán de la siguiente manera según el código penal:

  • Si las lesiones requieren tratamiento médico o quirúrgico más allá de una primera asistencia, la pena puede ser de prisión de tres a seis meses o multa de seis a dieciocho meses. (Art. 147 del C.P)
  • En casos de pérdida o inutilidad de órganos o miembros principales, impotencia, esterilidad, deformidades graves, o enfermedades somáticas o psíquicas graves, la pena es de prisión de uno a tres años. (Art 149 del C.P)
  • Para la pérdida o inutilidad de órganos o miembros no principales o deformidades no graves, la pena es de prisión de seis meses a dos años. (Art 150 del C.P)

Después de esto, hay dos situaciones adicionales que añaden características al delito:

  • En situaciones donde se utilice un vehículo a motor, ciclomotor o un arma de fuego, se impondrán penas adicionales como la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores o la privación del derecho al porte o tenencia de armas.
  • Si las lesiones son cometidas por imprudencia profesional, se aplica además una pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión, oficio o cargo.

Cada caso requiere una evaluación detallada de las circunstancias específicas que rodearon el incidente, incluyendo el grado de imprudencia y el daño causado, para determinar la aplicabilidad del delito y la sanción correspondiente.

Lesiones por imprudencia menos grave

Las lesiones resultantes de una imprudencia menos grave son también punibles, pero generalmente con sanciones menos severas, principalmente en forma de multas, según se especifica en el artículo 152:

  • Para lesiones que requieren tratamiento médico o quirúrgico (según el artículo 147.1), la pena puede ser una multa de uno a dos meses.
  • Para lesiones más graves (según los artículos 149 y 150), la pena puede ser una multa de tres meses a doce meses.

Al igual que en los casos de imprudencia grave, el uso de vehículos a motor, ciclomotores o armas de fuego durante la comisión de la imprudencia menos grave puede resultar en penas adicionales, como la privación del derecho a conducir.

Es relevante mencionar que el delito por imprudencia menos grave sólo será perseguible mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.

Lesiones por imprudencia leve

Tras la reforma del Código Penal en 2015 en España, la imprudencia leve en la mayoría de los casos ya no es sancionada penalmente. Su uso es atípico, excepto en situaciones específicas como los accidentes de tráfico.

Esto significa que, fuera del ámbito de los accidentes de tráfico, las acciones que constituyen imprudencia leve suelen abordarse dentro del marco de la responsabilidad civil, más que en el penal.

En el contexto de los accidentes de tráfico, sin embargo, las imprudencias leves si podrían acarrear consecuencias penales.

Enfrentar una acusación o ser víctima de un delito de lesiones imprudentes puede ser un proceso complicado y angustioso. La complejidad del delito de lesiones imprudentes hace que sea especialmente recomendable la orientación profesional de un abogado penalista.

Si necesitas ayuda en un caso de lesiones imprudentes en España, estaremos encantados de ayudarte.

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